lunes, 25 de febrero de 2013

Como una niña pequeña

La semana pasada lo decían los meteorólogos, iba a nevar. El viernes por la noche, mi marido y yo bromeábamos: "si, si, seguro que mañana está todo blanco..."
El sábado por la mañana me desperté sobre las ocho debido a una incursión en la cama por parte de mi hijo. Me levanté al baño y pensé "voy a asomarme por la ventana". Y cual fue mi sorpresa...¡estaba nevando!
Me fui corriendo a la habitación y desperté a todo el mundo "¡nieva! y salimos corriendo al balcón "¡que bonito!" Rápidamente desayunamos y el padre y el hijo bajaron a las nueve a la calle. No había cuajado en la calle, pero en los árboles, los coches y los contenedores si:




Me encanta cuando nieva, me sentí como una niña pequeña. 
El sábado por la mañana lo invertimos en que el mayor jugara un poco con la nieve (solo un poco, por que a la que descubrió que estaba mojada, pasó del tema).
Por la tarde fuimos a una conocida tienda de bricolaje y compramos unas patas para la cama que tenemos de la peque.

Nosotros colechamos con la peque y el mayor de tanto en cuando nos visita. Hasta ahora teníamos una cama de 135 mas la cuna en sidecar de 60 cm. La peque ha ido creciendo y últimamente cuando le daba el pecho por la noche acabábamos medio dobladas las dos en la cuna. Así que como tenemos la cama SNIGLAR de ikea, le hemos aumentado la altura con unas patas de madera y la tenemos junto a nuestra cama para así tener espacio para todos.  
Ahora ya no tengo que hacer posturas raras para dar el pecho por la noche y tenemos más espacio, que hay veces que me despierto y allí no falta ¡ni la gata!


Y el domingo, también lo exprimimos al máximo. Después de la habitual limpieza dominical, fuimos al teatro con los niños a ver un musical. Ha sido la primera vez que íbamos juntos y la experiencia ha sido muy buena. El mayor lo pasó genial, y la peque alucinaba con las canciones, los muñecos y las luces.
Y por la tarde (previa siesta) me estrené con tartaletas de fresa. Nos trajeron una caja de un kilo de fresas por que le encantan a mi hijo y me decidí a probar.
La receta la saqué de esta página web. La crema es un pelín laboriosa, pero merece mucho la pena ¡está buenísimo!


Y puesto que ya estaba liada en la cocina, como no, me puse con unas magdalenas. 
Hice la receta básica y le añadí nueces, pero esta vez experimenté con el horno. He descubierto que si lo pongo sin aire no suben tanto como cuando lo pongo con aire, con lo cual, si tengo que hacer cupcakes, me irá mejor hacerlo sin aire para que luego me queden planitas y poder decorar mejor.


Unas cuantas de las magdalenas me las llevaré al trabajo para compartir con mis compañeros, pero hay dos de ellos que ayer y mañana cumplen años, a ellos les llevaré tartaletas especiales:


¡Feliz semana!

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