jueves, 31 de enero de 2013

Reír hasta llorar

No he podido evitarlo, anoche lo vi y reí tanto que he decidido compartirlo. Entré por la mañana al facebook y habían compartido un enlace de desastres culinarios intentando hacer las recetas de unas fotos puestas en pintertest. No lo pude mirar por que me tocaban las carreras de cada día (cole, casa, niña, comidas, más cole, trabajar...), así que lo dejé para la noche. Llegué tardecillo a casa y mientras le daba el pecho a miauroraboreal, mi amorzote preparaba unos bocadillos de pollo (si, algo fácil, por que en esta casa seguimos con los virus "constipadores". El caso es que había fútbol y la tele estaba ocupada y mi marido en "modo fútbol", así que me puse a cenar delante del ordenador. Y recordé el enlace que me había dejado pendiente desde la mañana, así que me puse a chafardear. Solo tengo que deciros que un poco más y se me sale el pollo por la nariz de tanto reír. Y es que, a veces con toda la ilusión del mundo, intentas hacer esa receta que tan buena pinta tiene, y al final parece que hasta un niño pequeño lo habría hecho mejor. Este es el enlace, para que lo veáis y riáis a gusto:

http://blogs.elpais.com/el-comidista/2013/01/mejores-catastrofes-culinarias-de-pinterest.html

Mis preferidos son la tarta que al final parece un alien y el resultado final de un pastel en forma de mono. Y al ver esto, he recordado que yo también he tenido mis desastres culinarios y os quiero dejar testimonio gráfico de uno de ellos. Lo que se supone que debían ser estas maravillosas galletas de mariposa con glaseado:
Acabaron siendo este absoluto desastre:
Las galletas duras, el glaseado cogía colores que no tocaba, reventó la manga pastelera y todo acabó rebosando. Ni que decir tiene que no lo volví a intentar.
Y a vosotros, ¿os ha pasado algo así?

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